REAVIVADOS POR SU PALABRA

viernes, 9 de enero de 2015

HOY FIDELIDAD, MAÑANA ETERNIDAD


¨HOY FIDELIDAD, MAÑANA ETERNIDAD¨

Introducción.

1.      Saludo:

2.      Motivación: ¨Pues así ha dicho Jehová de los ejércitos: Meditad bien sobre vuestros caminos. Sembráis mucho, y recogéis poco; coméis, y no os saciáis; bebéis, y no quedáis satisfechos; os vestís, y no os calentáis; y el que trabaja a jornal recibe su jornal en saco roto¨ ( Hageo 1: 5,6) Será que esto nos está sucediendo a nosotros, que recibimos bendiciones pero desaparece rápido.

3.      Propósito: Mostar a la iglesia la importancia de ser fiel a Dios en nuestros Diezmos y ofrendas.
 
4.      Texto Bíblico: ¿Robará el hombre a Dios? Pues vosotros me habéis robado. Y dijisteis: ¿En qué te hemos robado? En vuestros diezmos y ofrendas. Malditos sois con maldición, porque vosotros, la nación toda, me habéis robado. 10 Traed todos los diezmos al alfolí y haya alimento en mi casa; y probadme ahora en esto, dice Jehová de los ejércitos, si no os abriré las ventanas de los cielos, y derramaré sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde. 11 Reprenderé también por vosotros al devorador, y no os destruirá el fruto de la tierra, ni vuestra vid en el campo será estéril, dice Jehová de los ejércitos. 12 Y todas las naciones os dirán bienaventurados; porque seréis tierra deseable, dice Jehová de los ejércitos. Malaquías 3:8-10.


I.                   "ROBARA EL HOMBRE A DIOS".

1.      No debemos considerar como propios los bienes que manejamos, con los cuales podemos hacer como nos place. Pertenecen al Señor, y debemos administrarlos de acuerdo con el plan prescrito por él (Review and Herald Supplement, 21-6-1898).


2.       El Diezmo de todos nuestros ingresos es del Señor. (Salmos 24:1)

 
3.      Dios pide que su diezmo sea llevado a su tesorería. Devuélvase esa parte en forma estricta, honrada y fiel. Además de esto él pide vuestros donativos y ofrendas. (Mal. 3:10)

 
4.      Si los hombres son infieles en devolver a Dios lo que le pertenece, si pasan por alto la comisión dada a sus mayordomos, no seguirán teniendo la bendición de lo que el Señor les ha confiado. (Mat 25:29)
 

5.      muy recientemente se me ha dado luz directa de parte del Señor sobre este asunto, según la cual muchos adventistas del séptimo día estaban robando a Dios en los diezmos y las ofrendas. (Mal 3:10)

 
6.      El egoísmo se ha introducido y se ha apoderado de lo que le pertenece a Dios. Esto es codicia, lo cual es idolatría.  (Col 3:5)
 

7.      ¿Retendréis de Dios lo que le pertenece? ¿Alejaréis de la tesorería la porción que Dios reclama como suya? Si lo hacéis, estaréis robando a Dios, y cada peso será imputado contra vosotros en los libros del cielo. RH, dic. 23, 1890. (Rom 2:5,6)


8.      “no pagaré más mis diezmos, porque no tengo confianza en la forma cómo se manejan las cosas en el corazón de la obra”. ¿Pero robaréis a Dios porque pensáis que el manejo de la obra no es correcto? Presentad vuestras quejas en forma clara y abierta, con el espíritu debido, a las personas debidas. Pedid que las cosas sean ajustadas y puestas en orden; pero no retengáis lo que corresponde a la obra de Dios, demostrando así que sois infieles, porque otros no están obrando correctamente. 9 T 249. (Rom 2:1)

 
9.      No pasará mucho tiempo antes que termine el tiempo de gracia. Si ahora no servís con fidelidad al Señor, ¿cómo podréis hacer frente al registro de vuestro trato infiel? De aquí a no mucho tiempo se declarará el arreglo de las cuentas y se os preguntará: “¿Cuánto debes a mi Señor?” Si habéis rehusado tratar honradamente con Dios, os ruego que penséis en vuestra deficiencia, y si es posible haced restitución. Si esto no puede hacerse, orad con humildad y contrición que Dios, por amor a Cristo, perdone vuestra gran deuda. Comenzad ahora a actuar como cristianos. No presentéis excusas por haber dejado de dar al Señor lo que le pertenece. Ahora, mientras aún se escucha la dulce voz de la misericordia, mientras aún no es demasiado tarde para corregir los errores, mientras se dice hoy, si oís su voz no endurezcáis vuestros corazones. RH, Supllement, dic. 1, 1896.

 
10.  El diezmo es del Señor, y los que interfieren con él serán castigados con la pérdida de su riqueza eterna a menos que se arrepientan. Que la obra no siga siendo limitada debido a que el diezmo se ha apartado hacia diversos conductos que no tienen nada que ver con el fin al que Dios lo destinó. Se ha hecho provisión para que estos otros ramos de la obra deben ser sostenidos, pero no con el diezmo. Dios no ha cambiado; el diezmo todavía ha de usarse para el sostén del ministerio. 9 T 247-250. ( 1 Corintios 9:13,14)

 
11.  Dios prefería que hubiese personas cabalmente seis convertidas a la verdad antes que sesenta que profesan y no fuesen verdaderamente convertidas. OE. 383.

 
12.  Que los ancianos y los dirigentes de la iglesia sigan las instrucciones de la Palabra Sagrada, e insten a sus miembros acerca de la necesidad de ser fieles en la devolución de las promesas, los diezmos y las ofrendas. RH, dic. 17, 1889.

 
13.  No deben dejar que la pobreza les impida allegarse tesoros en los cielos. Las bendiciones que están al alcance de los ricos las están también al alcance de los pobres. Si son fieles en emplear lo poco que poseen, su tesoro en los cielos aumentará de acuerdo con su fidelidad. Es el motivo, no la cantidad, lo que hace valiosa sus ofrendas a la vista del cielo. OE 234.

 
14.  Juntadme mis santos, Los que hicieron conmigo pacto con sacrificio.  Salmos 50:5.
 

CONCLUSIÓN:

1.      Resumen: Dios demanda de nosotros nuestra fidelidad en nuestros diezmos y ofrendas de otra manera no se cumpliría la misión  que nos ha encomendado y perderíamos las bendiciones de Dios.

2.      Conclusión:   ¿Qué haremos con respecto a nuestra fidelidad en nuestro Diezmos y ofrendas sabiendo que nos espera un juicio inminente del cual nadie escapará seremos fieles o seguiremos siendo infieles.

3.       Llamado: ¿Cuántos de seamos ser fieles a Dios en nuestro diezmos y ofrendas a Dios?

4.      Pasemos adelante trayendo nuestros diezmos y traigamos una hoja de promesa de fidelidad, y nuestras promesas para construir nuestro templo. Hoy es fidelidad, mañana eternidad.